ALGO HA SALIDO…

Quedan muy lejanos aquellos tiempos pasados, en mi vida lo que más echo de menos s a un hijo o hija, claro está, también un buen compañero con lo que pueda compartir mis sueños, mis alegrías y mis penas, lo mismo que él haría conmigo, un compañero que me aceptase tal cual soy y me amase tanto, como yo lo iba a amar a él, y aceptarlo también, pero parece ser que Dios no es eso lo que desea para mí, debo reconocer que no todos han tenido la culpa de la marcha de algunos hombres de mi vida, aunque sí la envidia y la perfidia de muchas y muchos, lo hayan separado de mí, eso me enfurecía, no por esos desdichados que solo hablan mal de una persona, si a esta es objeto de interés por alguien, esos desdichados no me preocupan, no merecen ni la pena ni mi respeto, pero aquellos que se dejaban influenciar por ellos, era con  lo que más se rebelaba mi espíritu, después daba gracias a dios de haberme quitado de encima tales estúpidos en todos los campos, no solo en el del amor..!! !!Ahora soy yo la que me alejo de esas «personas» que jamás merecieron mi cariño ni amistad, no me interesan en absoluto!

No busco relucir junto a nadie que sea «fulanito» o menganito» yo reluzco por mí misma, por ser tal como soy, sin necesidad de otras gilipolleces, o se me quiere o se me odia, y yo sé muy bien quienes son los que me quieren y quiénes no…

ALGO HA SALIDO

La naturaleza es una de las cosas que más me gustan en esta vida, todo lo que sea montaña, valles, ríos, playas, manantiales, cataratas, flores, árboles, arbustos, etc.

Me fascina y me hacen crear sentimientos que ya parecían perdidos en mi mente y en mi alma…

En soledad en momentos cruciales en mi vida, la naturaleza me acogió entre sus brazos y me canto nanas por medio de sus aves celestiales, ella no permitió jamás que me quitaran mi alegría ni mi esencia, ella me amaba y me conocía como madre mía que era….!Curaba mis heridas con sus aguas saladas y las limpiaba con las frescas y dulces de  sus entrañas, sabía cobijarme y arrullarme como nadie jamás lo hizo antes,  mientras con celo y amor cuidaba de mi descanso y su brisa acompañada de los colores del cielo besaban con ternura mi frente de niña marchita…

Puede ser una imagen de gran felino y al aire libre

ALGO HA VUELTO A SALIR…

Cuando el fuego de la tarde cayó sobre el océano lo vistió de estrellas naranjas que bailaban al son de las espumas del mar…

Tapé mis ojos de aquel resplandor que hacía daño, pues el fulgor de tanta belleza atrapaba mi alma deshecha…

Las gaviotas se paraban cerca de mí y me miraban con sus azules ojos, tan azules como el mar que las amaba…

! El sol estaba en el ocaso más hermoso que nunca, y volví a mirarlo, ya no molestaba la luz y el naranja de las aguas doradas que parecían reírse de mi debilidad ocular…

Escuché entonces cantar al mar, era una canción bonita y lejana, podía estremecerme en cada nota musical llena de sabiduría, eran notas que no se conocían en la tierra y por lo cual, eran divinas…

El atardecer en la playa me sobrecogía siempre por su belleza infinita y su omnipotencia, los gritos de las gaviotas me hicieron mirar al cielo y sobre él vi las alas de las dulces estrellas de la sabiduría…

Con el perfume de los pinares a mi paso, seguí escuchando la llamada del mar.

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