EL MÁS GUAPO DE LA FOTO FUE MI PRIMER AMOR.

Se llamaba Pedro, era un niño precioso y muy bueno y estudioso, tenía los ojos más hermosos que nadie pueda imaginar, ojos de color miel y dulces como el moscatel…! Su mirada lo decía todo, yo le hacía mucha gracia, quizás porque era más osada que él y eso le gustaba, me encantaba mirarle los ojos y tenía una sonrisa tan bella como el mismo cielo, la boca de Pedro, su nariz, todo era en él perfecto. Jamás «cateó» un curso ! Nunca ! sin embargo yo, siempre estaba cateada, tenía yo, una preciosa rival llamada María Mercedes, alta como una diosa, prudente, de ojos tan azules como el mar y de sonrisa tímida, pero también tenía su carácter,, aunque poco, porque ella era tan maravillosa en todo, que ya me hubiese gustado a mi ser como ella, siempre la admiré mucho, era muy linda y prudente y le gustaba bailar el cha-cha-cha…! ajjaajjajajaja ! Comprendo perfectamente que los hombres que amó en su vida, que yo sepa dos, fueron muy felices con ella y ella con ellos…! Nada que ver conmigo, por eso y porque como yo soy como soy, ningún galán de esos se iba a fijar en mi, ! pues ni falta que hizo! porque tampoco los necesité para nada…! Claro que…en fin, estoy súper contenta de haberme quedado solterita, ahora no quiero ni uno y encima le doy gracias a mi amigo Dios, que una veces es amigo y otras padre, le digo así cuando charlo con Él ! Gracias Dios por no haberme hecho caso nunca cuando te pedía un Bartolo como lo tenían las demás…! Tú si que sabias lo que hacías! Estoy segura que no hubiese podido aguantar mucho con esos cataplasmas…! Claro que mi Pedrito, nada tenía que ver con ninguno, el era el mejor ! pero Pedrito se fue a otro lugar, porque su padre era Director del Banco Hispano y lo trasladaron ! Cuanto lloré y cuanta tristeza tuve en mi pequeña alma de niña…! Jamás me dio un beso, jamás me tomó la mano, jamás me acarició, pero no importaba, porque los dos con nuestras miradas tocábamos el cielo…!

Después solo he conocido «delincuentes» una forma de hablar, claro, yo podía haber sido ya «viviuda» porque se murieron dos, que ahora sé, que jamás me quisieron, y ni falta que me hicieron tampoco, porque de cuernos por una parte y de borracheras por el otro, mejor seguir tal como estoy, porque seguro que me hubiese muerto yo, aunque pienso que no, que va, Soy difícil de matar y menos por dos «cernícalos» que ya están bien donde están, no es que no tenga corazón, es que es la verdad…! por eso, cuando hablo con Dios le recuerdo cosas pasadas y nos reímos mucho los dos…! Gracias Papi, por no hacerme caso jamás, que bien me conoces Papá…!

Pensaba que estaba gorda y ahora estoy «inflá»

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