LA HUMILDAD. Cuando un LOBO va perdiendo la pelea contra otro lobo y entiende que ya no tiene posibilidades de ganar, el lobo perdedor ofrece apaciblemente la yugular al oponente, como si dijera ”Perdí, acabemos con esto de una vez”. Sin embargo, en ese momento tiene lugar lo increíble. El lobo ganador, inexplicablemente, se paraliza. Una fuerza milenaria le impide matar al que desde la humildad reconoce la derrota. Algún mecanismo primario, incrustado en el ADN o mas allá de el, se dispara en el lobo ganador y le recuerda que la especie es mas importante que el placer de eliminar al contrincante. ¡qué maravillosa relojería instintiva! Nadie llamaría cobarde al lobo que se entrega, ni conmiserativo al que se paraliza, simplemente el milagro ocurre. Ni vencedor ni vencido. Ambos lobos se alejan y la rueda de la vida continúa. Y esto se conoce como: HUMILDAD.

Los perros nunca mueren, se vuelven invisibles y duermen nuestro corazón

MI «MANOLITA» MI NIÑA MUERTA QUE VIVE SIEMPRE EN MI CORAZÓN Y ETERNA EN LAS ESTRELLAS.

Las mascotas no mueren, sólo se hacen invisibles y duermen en nuestro corazón. Su ausencia y recuerdos viven en lo más profundo de nuestra memoria

Cuando un perro o un gato se van nos queda un sentimiento de vacío por que no estarán más con nosotros en este plano. 

Los buenos momentos, los recuerdos después de haberlos conocido, las largas noches que pasamos juntos contándoles nuestro mundo y las alegres tardes mientras te esperaban al llegar del trabajo y te recibían con todo el amor acumulado durante el día…todo eso lo llevarás siempre contigo.

Una mascota se vuelve más que eso, es un miembro de la familia que nos enseña a ser mejores personas sin darnos cuenta; es una evolución donde le entregamos el amor más sincero que tenemos a un ser que nos reconoce como su todo y que él se vuelve un todo para nosotros. 

Salir del trabajo para verlos, preferir pasar un día en su compañía paseando por un parque o simplemente abrazarla en los momentos de incertidumbre para sentir un poco de calma.  

El vínculo que formamos con una mascota es tan fuerte, único e irrepetible que si bien sabemos que llegará un día el momento de su partida -hay que estar preparados- por que sí, nada volverá a ser igual.

Las mascotas nunca mueren, habitan nuestros recuerdos

La ausencia física me gusta imaginarla como un largo viaje en el que algún día nos vamos a encontrar y aunque no podamos verlos, lo más valioso que nos han dejado está aquí en el corazón. 

Los perros y gatos se vuelven una extensión de nuestra alma, sí somos capaces de entender lo que quieren comunicar como si tuviéramos un vínculo que se forjó con los años. Y sabemos que el amor que nos han dado retribuyó para abrir nuestro corazón a experiencias, personas y oportunidades que nos hicieron más fuertes, amables, cariñosos y bondadosos de lo que pensábamos. 

Aunque ya no estén aquí, siguen viviendo -y vivirán- en nuestro corazón y en nuestros sueños. Viven al recordar los buenos momentos, las aventuras que vivimos, ver sus fotos, recordar cuando los conocimos por primera vez y el enorme temor que nos causó ser responsables de un ser vivo acompañado de la maravillosa dicha de haber sido elegidos por ellos. 

El amor sin condiciones que ofrece una mascota es único

Cada animal llega a nuestra vida bajo diversas circunstancias: algunos son rescatados, otros son regalados pero todos parece que nos encuentran en el momento justo y que más los necesitábamos. 

A veces pensamos que nosotros los rescatamos, pero quienes lo hicieron fueron ellos con nosotros. 

El significado de amar libremente, de disfrutar el tiempo, el amor, el cariño y de aprender a dejar ir. Todo eso viene en una forma de una mascota que llego a tu vida y que jamás se irá de ti, por que aunque tu no la puedas ver, está ahí dormida en tu corazón. Sólo falta que cierres los ojos para recordarle y la verás saltar, como lo hizo tantas veces a tu regazo.

Aprendiendo a vivir a la distancia

Las mascotas que ya no están aquí siguen en nuestros sueños, experiencias y recuerdos y su misión no acabó, por que nuestro corazón se llenó de sentimientos positivos

Ese animal que conociste deja una huella en ti y al contrario de lo que podrías pensar, no es un vacío lo que sientes es un amor desbordado que está ahí.  La ausencia hay que afrontarla como un feliz recuerdo de grandes momentos compartidos en la vida.

Pero la muerte de los seres queridos hay que afrontarla y poco a poco el dolor de la pérdida tendrá que ir convirtiéndose en un feliz recuerdo de los gratos momentos compartidos con el perro tan amado.

“Duermen en tu corazón y se despertarán cuando menos te lo esperes. Así son los perros. Lo siento por los que no tienen perros durmiendo en su corazón. Se han perdido tanto…”

Ahora que ya lo sabes, es momento de salir, descubrir el mundo y compartir este conocimiento con otros. 

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