El tesoro de la noche son tus sueños que llegan como cabellos de Ángel para besar tu frente dorada Charin Ruiz Ortiz

Solo quedan las penumbras de aquel amor radiante que un día se hizo oro en aquel río de mariposas…(Charin Ruiz Ortiz)

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Por gentileza de Lobo Arroyo

VOLAR JUNTOS, PERO JAMAS ATADOS!!!!!

Cuenta una vieja leyenda de los Sioux, que, una vez llegaron a visitar al viejo brujo de la tribu, una pareja de jóvenes enamorados capaces de todo por su amor.
Toro Bravo, el más valiente y honorable guerrero, y Nube Alta la hija del cacique y la más hermosa de la tribu. Ambos tomados de la mano, se presentaron ante el viejo y empezaron a hablar.
– Nos amamos – dijo Toro Bravo.
– ¡Nos vamos a casar! – continuó Nube Alta.
– Pero tenemos miedo.
Queremos un hechizo, un talismán. ¡Algo! que nos garantice que estaremos juntos toda la vida.
– Por favor – repitieron ambos- ¿hay algo que podamos hacer?
El viejo los miró tan enamorados, pero a la vez tan desesperados. Que se tomó su tiempo para responder.
– Hay algo…- pero no sé…es una tarea muy difícil.
– ¡No importa! – dijeron los dos – Haremos Lo que sea – añadió Toro Bravo.
– Bien. -dijo el brujo- Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena.
¿Comprendiste?
Nube Alta asintió en silencio.
– Y tú, Toro Bravo – siguió el brujo – deberás escalar la Montaña del Trueno; cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas, solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mí, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta…
¡Salgan ahora!
Los jóvenes se miraron nerviosos, pero seguros de poder lograrlo. Y corrieron a cumplir su misión cada uno por su lado. Ella hacia el norte, él hacia el sur.
Al tercer día, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes heridos y magullados esperaban con las redes que contenían sus respectivas aves.
Sáquenlas con cuidado- dijo el Viejo.
Eran verdaderamente hermosas, sin duda lo mejor de su estirpe.
– ¿Volaban alto?- preguntó el brujo.
– Sí, sin duda. Como lo pediste…dijo Toro Bravo
– ¿Y ahora? – ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?…
– ¡Noooo! -dijo el viejo-.
– ¿Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne? – propuso Nube Alta.
– ¡Nooooo! –Claro que no-. Harán lo que les digo:
Tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero, cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.
Cuando El águila y el halcón intentaron volar por su cuenta solo consiguieron revolcarse en el piso.
Incapaces de volar, las aves empezaron a picotearse entre sí hasta lastimarse.
– ¡Jamás olviden lo que han visto! ¡No les daré ningún hechizo!
Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no solo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse uno al otro.
Si quieren que el amor entre ustedes perdure…
¡VUELEN JUNTOS, PERO JAMÁS ATADOS!
Recuerda: El amor no reclama posesiones sino que da libertad. Nunca por encima de ti, nunca por debajo de ti, siempre…. a tu lado.

Puede ser una imagen de crepúsculo, cielo, naturaleza y texto que dice "Leonardo Bazán García"
BORNOS

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