TE QUEREMOS TAL COMO ERES…

Ay, amor, me quedo contigo…


Arrastrando mis pies voy por la playa, camino con mi alma a oscuras, las luces de

la noche iluminan mi caminar, la luz de la luna me mira triste y las estrellas brillan con más fuerza si cabe, para darme ánimos y acompañarme en esta soledad que me embarga en este dolor, siento que mis pies sienten alivio con las olas que se rompen en ellos queriendo curar mis heridas…! Quieren ayudarme ! sonrío porque siempre supe que la naturaleza es mi aliada,  noto como la madre tierra me besa por medio de su mar y la siento llorar conmigo.  La luz de la luna me habla…! No llores niña querida, estamos contigo e iluminamos tu alma y tú camino, no te preocupes que no te dejamos sola, pronto vendrán las luces del alba a relevarnos y luego  Llegará  el sol y calentará tu alma rota,  esa alma en la que no te falta la fe, la esperanza, la alegría y la fortaleza ,    En tu cabeza estarán la magia de la imaginación, la de  los sueños y las  fantasías ! Por cada poro de la piel de tu cuerpo respirarás  sensibilidad  y  sabrás llegar a todos por medio de esa magia que está en ti y en tu corazón…

 La madre tierra abrazará a los niños que con alegría en el camino de esa imaginación, esa  magia y esa fantasías …! No te duermas querida, porque la fortaleza esta en tu espíritu y no te abandona, sabrás crear sentimientos de amor hacia la madre tierra que tanto lo necesita y abrirás los corazones por medio de la luz de tus sueños!

Los que realmente te quieren están siempre cerca de ti, y tus hermanos los ángeles, también….
Miré hacia atrás y vi sobre unas olas que Zachel calladamente llegaba a mí, sabía que no me podía hablar y dudo en darme la mano, aquella mano que tan bien conocía yo, le sonreí y le acerque la mano que el tomo con una callada sonrisa, mientras miraba mi rostro serio…

! Respira… ! Vive niña  ! me gritaban el mar, que no eran otras, que las luces de los cielos cuajados de estrellas en alta mar.  Una caracola brillaba a lo lejos y las olas de la hermosa playa seguían besando mis pies doloridos y entonces, comencé a cantar….

No hagas caso de las envidias ni de las malas lenguas a tu alrededor, nosotros te queremos tal cual…

Charin Ruiz Ortiz
error: El contenido de Luz Dorada está protegido